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Viaje en carretera por Yucatán: 4 rutas increíbles para explorar
¡Bienvenido al corazón del mundo maya! Si estás planeando tu próxima aventura y buscas la combinación perfecta entre la modernidad del Tren Maya y la libertad absoluta de un volante, has llegado al lugar indicado. Imagina esto: abordas el Tren Maya en la Riviera Maya, ya sea desde Cancún, Playa del Carmen o Tulum, y tras un trayecto cómodo y lleno de paisajes selváticos, desciendes en la estación Mérida Teya.
Aquí es donde comienza la verdadera magia. Aunque el tren es una maravilla para conectar destinos, Yucatán es un estado que se saborea mejor en los rincones donde el transporte masivo no llega. Por ello, la renta de autos en el Tren Maya Mérida se convierte en tu mejor aliada. Al bajar del vagón, puedes recoger tu auto con MÁS y transformar un simple traslado en un viaje épico en carretera por Yucatán. Ya sea que prefieras la costa, la historia o la naturaleza, tener tu propio auto te permite decidir cuánto tiempo quedarte en cada destino, sin prisas ni horarios fijos.
¿Por qué rentar un auto en la estación Mérida-Teya?
La red del Tren Maya te deja en el corazón de la península de Yucatán, pero muchos de los lugares más espectaculares del estado están fuera de las rutas de transporte convencional. Un auto rentado es la clave para llegar a esas playas escondidas, cenotes poco visitados y ruinas que no salen en todos los itinerarios.
La estación Mérida Teya es el punto de salida ideal porque está conectada directamente con las principales carreteras del estado. En minutos puedes estar tomando la federal hacia Uxmal, la autopista a Cancún para desviar a Valladolid, o la carretera costera hacia Celestún.
Ruta 1: la ruta arqueológica — Testigo del México antiguo
Si eres de los viajeros que no pueden pasar por un estado sin conocer su historia profunda, esta ruta es para ti. Yucatán concentra algunas de las zonas arqueológicas más importantes de Mesoamérica, y recorrerlas en auto propio te permite llegar cuando abren las puertas y evitar el calor del mediodía en los sitios más grandes.
Paradas principales:
Uxmal (86 km desde Mérida Teya): La 'Ciudad de las Tres Construcciones' es Patrimonio de la Humanidad y uno de los mejores ejemplos de la arquitectura Puuc. Su Pirámide del Adivino es sencillamente majestuosa. Recomendamos llegar temprano, antes de las 9 am, cuando la luz es perfecta y los grupos turísticos aún no han llegado.
Kabah (111 km): A solo 18 km de Uxmal, Kabah es famosa por el Codz Poop, una fachada cubierta de más de 250 mascarones del dios Chaac. Es un sitio menos masificado que le da a tu visita un toque de exclusividad.
Sayil y Labná (aprox. 110–120 km): Estas dos zonas, parte de la Ruta Puuc, son perfectas para una tarde tranquila. Labná destaca por su icónico arco, una de las estructuras más fotografiadas de la región.
Chichén Itzá (180 km): El cierre perfecto de la ruta. La maravilla del mundo moderno no necesita presentación. Si la visitas en día entre semana y llegas antes de las 8 am —cuando aún no ha llegado la mayoría de los tours—, podrás disfrutarla de una manera completamente diferente.
Ruta 2: la ruta de playas — El mar de Yucatán como nunca lo viste
Las playas del norte de Yucatán son una gran revelación para los viajeros que solo conocen Cancún o la Riviera Maya. Aquí no hay hoteles de 30 pisos ni música a todo volumen: hay pelícanos, lanchas de pesca, aguas turquesas y restaurantes de mariscos donde el camarón viene recién sacado del mar.
Paradas principales:
Puerto Progreso (37 km): el puerto más cercano a Mérida y el punto de entrada natural a la costa yucateca. Su malecón de más de 3 km es ideal para comenzar el día con un café frente al mar. Los fines de semana se llena de familias meridanas, lo que le da una vibra muy auténtica.
Chelem y Chuburná (a 10–15 km al poniente de Progreso): estos dos pueblos de pescadores son perfectos si buscas tranquilidad. Las aguas son más calmadas, las playas menos concurridas y el ambiente es completamente relajado. Ideales para quien quiere leer un libro con los pies en la arena.
Celestún (93 km desde Mérida Teya): la joya de la corona de esta ruta. La Reserva de la Biosfera de Celestún alberga una de las colonias de flamencos rosados más grandes de México. En lancha puedes acercarte a metros de los flamencos y recorrer los manglares. El pescado frito en los restaurantes frente al mar es imperdible.
El Cuyo (175 km al oriente): para los que quieren alejarse de todo, El Cuyo es el destino. Este pequeño pueblo en el extremo noreste del estado tiene playas casi vírgenes, viento perfecto para el kitesurf y un ambiente de fin del mundo que enamora a todo el que llega.
Ruta 3: la ruta de cenotes — Bajo la superficie de Yucatán
Yucatán no tiene ríos superficiales. Toda el agua de lluvia se filtra a través de la roca caliza y forma un sistema subterráneo de ríos y cavernas que, al colapsar, crean los cenotes: pozas de agua cristalina que los mayas consideraban portales al inframundo. Hoy son uno de los atractivos naturales más increíbles del país.
Recorrer los cenotes en auto propio es la única forma de llegar a los más hermosos sin depender de tours que te apuran. Aquí te proponemos cinco que representan lo mejor de cada tipo.
Paradas principales:
Cenote Suytun (Valladolid, ~160 km): Uno de los cenotes más fotografiados de México, y con razón. Un rayo de luz entra por el techo de la caverna e ilumina la plataforma central rodeada de agua turquesa. Es espectacular, especialmente a mediodía.
Ik Kil (Pisté, ~175 km): Uno de los más famosos de Yucatán, ubicado a solo 3 km de Chichén Itzá. Es un cenote abierto de unos 60 metros de diámetro, con raíces que cuelgan desde las paredes. Permite clavados desde la plataforma superior.
Cenote Oxman (Hacienda San Lorenzo Oxman, ~150 km): Un cenote semiabierto dentro de una hacienda henequenera. Se puede llegar en tirolesa o bajando una escalera. El agua es de un azul profundo y la luz que entra crea efectos de iluminación naturales únicos.
Cenote Zací (Valladolid, ~160 km): Ubicado en pleno centro de Valladolid, este cenote urbano es una rareza. Está parcialmente cubierto, con murciélagos sobrevolando y peces nado bajo tus pies. La entrada es económica y puedes combinarlo con un recorrido por el centro histórico.
Cenote Saamal (municipio de Homún, ~50 km): Si quieres un cenote menos conocido por los turistas internacionales, Saamal es tu opción. El circuito de cenotes de Homún tiene más de 200 cenotes y Saamal es uno de los más bonitos. La comunidad local los gestiona directamente.
Ruta 4: la ruta de Pueblos Mágicos — El Yucatán más auténtico
Más allá de las zonas arqueológicas y los cenotes, Yucatán tiene una identidad cultural propia que se vive en sus pueblos. Sus fachadas de colores, su gastronomía única, sus artesanías y su gente son el corazón del estado. Esta ruta es perfecta para viajeros que disfrutan perderse en calles empedradas, probar cochinita en mercado y platicar con los locales.
Paradas principales:
Izamal, la Ciudad Dorada (68 km): Conocida como 'La Ciudad Amarilla', Izamal es uno de los Pueblos Mágicos más fotogénicos de México. Sus edificios pintados de ocre intenso rodean un convento franciscano del siglo XVI construido sobre una pirámide maya. El recorrido en calesa por el centro es una experiencia que no tiene precio.
Valladolid (160 km): La 'Perla del Oriente' es la segunda ciudad más importante de Yucatán y un Pueblo Mágico con mucho carácter. Su zócalo, sus restaurantes con cocina yucateca tradicional y su cercanía con Chichén Itzá y los cenotes la convierten en la base perfecta para dos o tres noches.
Sisal (54 km): Este antiguo puerto henequenero está de moda entre los viajeros que buscan autenticidad. Sus casas de colores pastel, su faro histórico y su playa tranquila lo hacen un destino de fin de semana ideal para los meridanos, pero sigue siendo desconocido para muchos turistas.
Maní (100 km al sur): Si eres amante de la gastronomía, Maní es una peregrinación obligatoria. Este pueblo es famoso por sus pibil de pavo al horno de tierra, preparados de manera tradicional. El convento de San Miguel Arcángel es uno de los más bien conservados de Yucatán.
Tekax (145 km): El pueblo más al sur de la ruta, Tekax es la puerta al interior agreste de Yucatán. Rodeado de cuevas, haciendas y reservas naturales, ofrece una faceta del estado que pocos conocen. Su mercado es un festín de sabores locales.
Consejos prácticos para tu viaje en carretera por Yucatán
Las carreteras de Yucatán son de las mejores del sur de México. La mayoría de las rutas principales son de dos carriles en buen estado, aunque dentro de los pueblos es común encontrar topes (que localmente llaman 'vibradores') sin señalizar. Ve siempre a velocidad moderada al entrar a cualquier localidad.
El clima en Yucatán es cálido durante todo el año. Entre noviembre y abril el ambiente es más fresco y seco, ideal para visitar zonas arqueológicas. Entre mayo y octubre las lluvias son frecuentes por las tardes, pero rara vez duran todo el día. Lleva siempre protector solar, agua y un cargador portátil.
Para la gasolina: hay estaciones Pemex en las ciudades principales, pero en tramos entre pueblos pequeños puede haber distancias largas sin servicio. Llena el tanque siempre que tengas oportunidad.
En cuanto al seguro: al rentar tu auto en MÁS siempre recomendamos tomar la cobertura MÁS Total, especialmente si piensas salir de carretera hacia playas o accesos de terracería. La tranquilidad vale mucho en un viaje de exploración.
Tu aventura por Yucatán comienza en la Estación Mérida Teya
No importa cuál de estas cuatro rutas te llame más la atención: todas empiezan en el mismo lugar. La oficina de MÁS en la Estación Mérida Teya del Tren Maya está diseñada para que la transición del tren al auto sea en cuestión de minutos.
Llega en Tren Maya, recoge tu auto rentado y en menos de una hora ya puedes estar frente a los flamencos de Celestún, bajo los arcos de Labná o sumergiéndote en el Cenote Suytun. Yucatán te espera. MÁS te lleva.